El Golem

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Desde el principio de los tiempos crear un hombre emulando a Dios ha sido siempre una ambición de los seres humanos Esa idea le alienta a intentar proporcionar vida a materiales inanimados. De esa forma aparecen los autómatas, máquinas que imitan la figura y los movimientos de un ser animado.

Esas máquinas son conocidas desde la antigüedad. La mitología griega hace referencia a Talos, un autómata de bronce que cuidaba la ciudad de Creta. Cabe reseñar a su vez los atribuidos a Leonardo da Vinci. España no fue ajena a esa moda y fue popular el hombre de palo construido por el relojero Juanelo Turriano para el emperador Carlos I. Este autómata con forma de monje, andaba y movía la cabeza, ojos, boca y brazos y pedía limosna desplazándose por las calles de Toledo.

Pero el ser humano no podía conformarse con realizar simples máquinas, su gran preocupación era la de crear, como Dios, un hombre a su imagen y semejanza. Esa es la reflexión que se hacen los alquimistas y que les conduce a la búsqueda del homúnculo.golem4

Se llaman homúnculos a las figuras humanoides, no nacidas por el método natural de engendramiento, esto es, fuera de la mujer y de la matriz natural.
Paracelso afirmó haber creado uno de ellos al intentar encontrar la Piedra Filosofal y San Alberto Magno construyó un sirviente artificial a quien más tarde su discípulo Santo Tomas de Aquino destruyó.

Arnaldo de Villanueva, por su parte en el siglo XIII se atribuye la creación del primer homúnculo, vanagloriándose de haber creado un hombre por la química pero que no siguió adelante con la experiencia por temor a obligar a Dios a tener que dar un alma racional a la criatura.

La alquimia en cierto modo coquetea con la brujería. Uno de los elementos que más se emplearon en esas experiencias fue un tubérculo, la mandrágora. La similitud de la forma de su raíz a un hombre en diminuto hizo creer que era el principio para desarrollar un hombre. Incluso el emperador Rodolfo II poseyó dos de estos homúnculos de mandrágora, vestidos con lujosas ropas y que puede apreciarse en el Museo de Arte de Viena.golem5

En el siglo XVIII el doctor David Christianus de la Universidad de Giessen explicaba que si se tomaba un huevo puesto por una gallina negra, se practicaba una pequeña abertura en la cáscara, se reemplazaba una porción de clara del tamaño de una alubia por esperma humano, se sellaba la abertura con pergamino virgen y se enterraba el huevo en estiércol el primer día del ciclo lunar de marzo y se dejaba pasar un tiempo prudencial de treinta días surgiría del huevo un humanoide de tamaño reducido que ayudaría y protegería a su creador a cambio de una alimentación basada en semillas de lavanda y lombrices.

Este paseo por autómatas y homúnculos nos conduce a El Golem, creación mágica, que oscila entre lo fantástico y lo misterioso.

La palabra Golem es utilizada en la Biblia en uno de sus salmos para designar a Adán, pero es la literatura talmúdica donde la figura de El Golem se desarrolla, siendo la Cábala su principal difusora.

“Si los justos quisieran, podrían crear un mundo combinando las letras de los inefables nombres de Dios” se dice en el Talmud basándose en que lo dicho en el libro de Isaías “porque vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios”

El hebreo venera la Santa Escritura, su principal libro, La Torá es el Verbo revelado a los mortales y consideran que en él se encuentran la Verdad Universal. El Sefir Hassidim (libro de los devotos) aconseja a sus discípulos que si por desventura cae una mancha de tinta en su libro ¬–La Torá– y en sus vestiduras, deberían limpiar primero el libro y después lo demás. Incluso, añadía, que si dejaban caer oro y libro a la vez, recogerían en primer lugar el libro.golem6

Y esa devoción al libro sagrado les faculta a pensar que cada palabra tiene una función, nada está allí porque sí. Es la plasmación de la palabra divina. Nada casual podemos admitir en un libro dictado por una inteligencia superior, ni siquiera el número de palabras o el orden de los signos. En su estudio llegan a crear la Gemetría (cábala matemática y aritmética) atribuyendo a determinado sentido en función de su valor numérico a las 22 letras del alfabeto.

Y por fin llegamos a la más importante leyenda, o historia, sobre el Golem y para eso deberemos recalar en la Praga del siglo XVI, durante el reinado de Rodolfo II, ese rey que vestía a las raíces de mandrágora con finas telas. Praga, en esa época, es lugar de encuentro de diferentes corrientes migratorias de judíos provenientes del Este y Sur de Europa. De ese sur de Europa, con comunidades judías importantes en Girona o Toledo, les llega el Zohar o Libro del Esplendor que sirve de referencia y guía de estudios para rabinos cabalistas.

En la Europa de esos años, los enfrentamientos entre católicos y protestantes son continuos; lo único que les unía era el odio a los judíos. Las persecuciones antisemitas se multiplicaban por lo cual los judíos de Praga se dirigieron al rabino Loew para pedirle auxilio. Como arte persuasivo el rabino decidió crear un Golem en el interior de la sinagoga Vieja-Nueva. Con barro de las orillas del rio Moldava modeló una figura de barro de tres varas de largo, lo que viene a representar dos metros y medio. A continuación circundó la estatua dando siete vueltas alrededor mientras nombraba las 231 puertas (la combinación binaria de las 22 letras del alfabeto hebreo). Terminadas las siete vueltas depositó en la boca del cuerpo de barro el nombre de Dios escrito en un pergamino; el impronunciable nombre de Dios. (No se conoce la pronunciación exacta del nombre de Dios ya que en hebreo las palabras representan el concepto que recogen y el de Dios es inabarcable por la mente humana). Seguidamente escribió en la frente la palabra Emeth que significa verdad, mientras leía el pasaje bíblico: Y le insufló el aliento de la vida en su nariz y así se convirtió en un ser vivo.golem

La presencia del gigante cumplió el deseo de su creación, disuadió a católicos y protestantes de intentar progroms contra los habitantes del barrio judío de Praga.

Al despuntar el sol el rabino Loew introducía en la boca de El Golem, junto al nombre impronunciable de Dios, las labores que debería realizar en la jornada. Eran órdenes sencillas que servían para ayudar en los trabajos más pesados de la comunidad judía de Praga.

Cierta mañana el rabino Loew tuvo que ausentarse para oficiar una boda y se olvidó de introducir el papel en la boca de El Golem. Desocupado el gigante sin tener unos mandatos concisos y presa del tedio al no saber qué hacer se dedicó a destruir todo lo había a su alcance. En poco tiempo parte del barrio estaba en ruinas por la fuerza del Golem. Avisado el rabino Loew se personó ante El Golem y eliminándole la primera letra de la palabra Emet (verdad) la dejó convertida en Met que viene a significar muerte. El Golem se derrumbó y se convirtió en una masa amorfa de barro. El rabino ordenó que ese material fuera llevado a un desván de la sinagoga y que nunca más volviera a crearse una figura a la que se pudiera dar vida.golem7

Ese enfrentamiento de El Golem contra la comunidad judía puede interpretarse como una advertencia al uso de las fuerzas mágicas por rebasar la intención del creador.

El Golem ha dejado una importante influencia en la literatura. Goethe después de la visita a la sinagoga Vieja-Nueva de Praga escribe el poema el aprendiz de brujo. Mary Shelley, en su retiro de Villa Diodati recupera el personaje de El Golem en la figura de Frankenstein. Ambos personajes no tienen nombre, el uno lo toma del doctor que lo ha creado, Victor Frankenstein, y el otro no significa nada más que amorfo o materia inanimada. La literatura infantil también ha bebido en la historia de El Golem, es innegable que Pinocho de Marco Collodi aprovecha los elementos de El Golem en el muñeco de madera que adquiere vida propia. Resaltable a su vez es la novela El Golem de Gustav Mayrink que en los años veinte del siglo pasado se convirtió en un auténtico best-seller de su época e interesante es también la obra de Isaac Bashevis-Singer “El coloso de barro” donde el monstruo, al igual que el Frankenstein de Shelley, sólo puede alcanzar la redención gracias al amor.golem8

Curiosamente también ha dejado huella en la semántica. La palabra robot es la traducción de la palabra checa Robotnik (servidor o sirviente); demasiada coincidencia que El Golem se construya en Praga y quinientos años más tarde la palabra robot descienda del checo. Palabra que por primera vez se emplea en 1920 en la obra teatral de Karel Capek, R.U.R (Russum’s Universal robots).

Pero volvamos a El Golem y a la última aparición que consta en documentos oficiales. En 1941, Reinhard Heydrich, gobernador adjunto del Reich en Bohemia-Moravia, propone a Himmler la creación de un Golem que les ayudará a ganar la guerra. La noticia llega a oídos de Hitler, apasionado del esoterismo, que inmediatamente aprueba la idea.
Heydrich organizó una unidad denominada “Comando Golem”. Su misión era detener a los últimos oficiantes de la sinagoga y a base de torturas sonsacarles las formulas necesarias para su resurrección. Está documentado que dos altos oficiales de las SS inspeccionaron el desván donde el rabino Loew ocultó los restos del Golem. Consta la hora en que entraron. Sin embargo nunca más se volvió a saber de ellos. Siempre quedará la duda si allí se escondían miembros de la resistencia o si por el contrario fue realmente El Golem quien los hizo desaparecer. Heydrich tomó una decisión drástica: sellar el desván y que nadie entrara, terminando de ese modo las acciones del “Comando Golem”.golem2

Desde esa fecha no se ha vuelto a saber nada más de El Golem; posiblemente el barro, según nos cuenta la leyenda, descansa en un rincón de la Sinagoga Vieja Nueva esperando que alguna persona justa vuelva a darle vida.

Fernando Gómez

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