El Santo Grial

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¿Qué es el Grial? Se denomina así a la copa que utilizo Jesús en la última cena. Se la considera una de las reliquias más importantes del cristianismo, la liturgia religiosa católica utiliza en su ceremonial una copa donde consagra el vino de la eucaristía y la forma sagrada que tomará el sacerdote oficiante del rito.

Hay diferentes relatos de las andanzas del grial por el mundo, pero curiosamente en lo que varias están de acuerdo es que llego a España, donde se guardó. Las últimas investigaciones apuntan a que esta en León y no en la catedral de Valencia. Pero como en otros números centramos nuestra leyenda, nuestro momentum en el lugar de interés, y graciosamente en San Juan de la Peña podemos encontrar expuesta una réplica del grial que custodiaron allí los monjes, Estos monjes cuentan que lo revistieron y lo engalanaron con piedras preciosas. Pero ¿cómo nos cuentan que el Santo Grial llego a Huesca?

El seguimiento histórico del Grial nos deja entrever que a mediados del s.III pertenecía al tesoro de la iglesia católica en Roma. Al intensificarse la persecución de los católicos, el Papa Sixto encomendó a San Lorenzo, el cual nació en Huesca que vendiese los tesoros y entregase todo a los pobres, de tal modo que nada cayera en manos del emperador Valeriano. San Lorenzo en su hazaña acabó en la hoguera por cumplir con tal propósito, pero cuentan que consiguió enviar el sagrado cáliz a casa de sus padres en Huesca porteado por dos soldados.

Años después se legalizó el catolicismo en la Península y se construyeron las primeras iglesias en la zona, en las cuales se depositaron reliquias, las cuales ante la invasión musulmana siglos más tarde en el s.VII fueron escondidas en los montes de Yebra de Basa. Luego de eso el grial fue a parar hasta el monasterio de Siresa, donde pasó por las manos de diferentes obispos y fue trasladado a diferentes monasterios como el de San Pedro de Siresa, o el de San Adrián de Sásabe o la iglesia de Bailo, para en el año 1044 recaer en la catedral de Jaca para unos años más tarde ser llevado a San Juan de la Peña por el Obispo D. Sancho I. Aquí permaneció el Grial por tres siglos, adquirió gran fama entre los peregrinos y en el s.XIV fue engalanada, esta reliquia es una piedra de calcedonia que ha sido tallada y que mide 7 cm de altura por 9,5 de diámetro y coincide con las que se fabricaban en el s.I. Ésta talla se montó sobre un pie de oro y se la dispusieron también dos asas del mismo metal adornadas con piedras preciosas.

Acaecido el año 1399 el Monasterio lo entregó a Alfonso V el cual lo depositó en la catedral de Valencia.

Sea como fuera de existir dicho mito la leyenda está servida desde las leyendas artúricas a el Parzival de Eschembach o Wagner con sus óperas de Parsifal y Lohengrin, hicieron que se despertaran más caminos laberinticos que nos podrían reconducir a buscar el Grial en el área de San Pantaleón de Losa o en el Valle de Mena, a corta distancia de este lugar, o derivarnos a las pesquisas nazis en Montserrat, buscando que esta montaña fuese el Mont Salvat.

Recientemente han llegado a afirmar que el verdadero Cáliz está en León, siguiendo el rastro de dos pergaminos egipcios, historiadores medievales aseguran que se encuentra en la basílica de San Isidoro de León, según nos cuentan la Copa se trasladó a León procedente de Egipto a su paso por Denia. Los pergaminos nos cuentan que fue enviado a el Rey Fernando el Grande de León, después de que en el s.XI se saquease la iglesia del santo sepulcro, donde cuentan que estaba el grial desde el siglo IV, evitando con este traslado su perdida.

Esta nueva hipótesis echa por tierra cualquiera de las anteriores y de creer en ella, diríamos que la copa expuesta en Valencia no es el auténtico Grial.

Sabios alquimistas veían en el grial la unificación de lo masculino con lo femenino, el famoso cáliz representaba la cavidad femenina, dando pie a diferentes caminos esotéricos, tántricos, etc. para unificar las polaridades del ser humano.

Sea como fuere las hipótesis fueron muchas en muchos momentos de la historia, Toledo, tierras sorianas, Monserrat en tierras catalanas, San Juan de la Peña, el Valle de Mena y San Pantaleón de Losa y otros lares se disputaron el ser la salvaguarda del grial en la leyenda, o en el imaginario popular de muchas personas, lugares que nos llevan siempre en dirección a la Península Ibérica. Queda por tanto a buen recaudo en la mente del lector el tratar de dilucidar si tal reliquia existió, que poderes se le atribuyen y porque ha dado pie a tanta fantasía. Lo cierto es que la acumulación de tantos pensamientos alrededor de esta famosa pieza ha generado que ésta al menos cobre forma dentro de la idea mental que muchos sostienen argumentando que tal pieza existe o en la idea mental que muchos otros tienen para rechazar este objeto.

Miguel Angel Miguel Andrés

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