En Confianza…

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A lo largo de los artículos de esta revista, os hemos ido contando como vivimos una parte de nuestra experiencia ante el embarazo de nuestro hijo ángel. El cómo vivimos ese embarazo desde nuestra perspectiva y en base a nuestra percepción, puede quedar muy lejos de la perspectiva común, y ser una exaltación de una realidad no tangible para muchos pero no por ello la puedo descalificar de no real, si no meramente de no vivida. Luego os hemos expuesto en unas breves líneas unos matices de lo que nosotros en base a nuestra nueva percepción de la realidad, ante los mismo acontecimientos que pueda vivir cualquier pareja, hemos tenido que considerar como cierto a nuestros ojos, creando un criterio propio, diferenciado y centrado en una nueva experiencia de vida. Así, creemos y consideramos como cierto en un porcentaje muy elevado de verdad todo lo expuesto anteriormente, quedando abiertos a todo tipo de matices que complementen y den más luz nuestra visión de la realidad. A lo largo de la revista cuyo tema principal son los partos naturales, hemos ido creando aperturas de conciencia allí donde dejamos la puerta abierta para un nuevo mirar de la realidad, en un artículo podías leer que el niño era una reencarnación de alguien que ya vivió, con lo que te sugería abrir tu mente a considerar si la reencarnación es posible y desde ahí cuestionarte si solo se vive una vez, si hay algo después de la muerte, e invitarte a encontrar en ti tus respuestas, a través de tu propia experiencia. En otra parte del articulo podías ver que te contábamos cuando sentimos la encarnación del alma en el feto, lo cual te puede llevar a considerar el aborto, la presencia de vida, la vida real en sí misma, y muchos temas que acontecen cuando te ves en la decisión de interrumpir un embarazo. Así también podrías a lo mejor entender la postura de ciertos credos religiosos en cuanto a este asunto.

Alma es hablar desde el Alma, ser Alma, Luz es aportar más Luz, más claridad, más apertura a una posible verdad que da un color más cálido al mundo que contemplas, así, en cada artículo, cuando desvelamos una parte de nuestro conocimiento oculto, dejamos entrever la posibilidad de que tú por ti mismo o misma encuentres tu Verdad, la cual será tuya y oculta para los demás, a no ser que te atrevas a ser diferente y contar lo que otros no ven o no experimentan como real.
Durante la gestación estuve tratando de ver todas las etapas que vivíamos como pareja y de forma individual, además de nuestra relación con nuestro entorno. Estuve tomando nota mental de todo, para saber más adelante como el desarrollo de la gestación afectará a su desarrollo psico emocional.

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Si, la gestación es importante, el feto capta todas las energías del entorno, filtradas por la madre, y quedan almacenadas en su cuerpo. Sensaciones, estados de energía que tendrá que saber mover en su vida para equilibrar el estado natural energético de un cuerpo humano.

Éste balanceo para hallar un equilibrio energético es lo que hacemos a todas horas allí donde estamos, y al tomar cosas de nuestro entorno, las hacemos nuestras, creando un nuevo equilibrio interior.
Cuando un día empiezas a realizar crecimiento interior, te das cuenta que has creado una psicología, afectiva, mental, que tiene unas raíces, y es al descubrir las raíces de tu conductivismo cuando hallas las respuestas a como se formó tu carácter. Si profundizas lo bastante veras que llegas a tener raíces de personas tan distantes como tus tatarabuelos y que tu psique se ha nutrido de ellos y de muchas nuevas personas que van llegando a ti y que te ofrecen un pedacito de su puzle por ver si en el tuyo te encaja y se recolocan cosas.

No solo la gestación, los primeros meses de vida, es un tiempo complejo en el que el recién nacido solo tiene una fina película de cuerpo mental que lo envuelve, siendo todo el emocional, absorción emocional, comprensión pura en cada instante sin proceso racional. Al igual que sucedía cuando estaba en el vientre materno, siente todo lo que le rodea y ve todo lo que acontece en todos los planos, ve los seres desencarnados de su entorno, ve las seres de baja vibración, ve los seres de alta vibración, etc.

Pero sobre todo confía en sus padres, y a través de ellos, de cómo sienten ellos la percepción de esa realidad, almacenan una comprensión en sí mismos, que origina ciclos de aprendizaje. Realidad que para le bebe es casi completa, mientras que para el adulto que no ve lo sutil es parcial,

Así también desde el momento de nacer le sigo haciendo un seguimiento constante de todas las experiencias de vida que va viviendo para conocer cómo se desarrollará su mecanicismo mental y en un futuro cuando sea el tiempo adecuado ayudarle en su desarrollo de conciencia a rehacer su psique y liberarse de los programas que haya adquirido a lo largo del tiempo, para que pueda vivir la vida libremente desde el alma, caminar en alma.

Cosa claro, que tendrá que elegir él por sí mismo en su momento, pues el sendero del conocimiento interior es duro y requiere de un esfuerzo y de una tenacidad férrea, una voluntad inquebrantable, pues la lucha con uno mismo es sin igual.

Si, como habéis leído soy de los que opino que la formación de la psicología del infante procede mayoritariamente de estos momentos iniciales que conforman la gestación, el parto, la lactancia, etc., son estos primeros meses de vida los que crean de forma subconsciente una serie de ciclos repetitivos para volver a vivir o no vivir más ciertos estímulos percibidos.

Como muchos sabéis, el deseo es uno de los motores de la mente y su fuente son las sensaciones, queriendo en nuestro deseo satisfacer el sentir de nuevo una sensación conocida o rechazarla porque no nos gusta.
Es por esto que a muy temprana edad, cuando el cuerpo mental del bebé aún es muy fino y no ha copiado al cuerpo mental del padre o de la madre, cuando aún no se ha impresionado para crear una identificación mental y empezar a racionalizar la vida fuera del instante presente, el niño o la niña, se guía por impulsos emocionales y por sentir a su madre y a su padre.
Son estos impulsos emocionales la principal base de su psicología posterior, donde irá añadiendo explicaciones racionales a lo que conoce como sensación, creando ciclos repetitivos proyectados desde el subconsciente y atrayendo hacia sí situaciones de vida que propicien estas sensaciones, hasta resolverlas o superarlas o desprogramarlas.

El niño siente a ambos padres y en nuestro caso aún más pues estamos unidos de forma sensible al ser llamas gemelas. En algunas teorías de biodescodificación pueden decir que crece sintiendo las emociones de la madre y a través de ella aprende, pero yo conjeturo en mi caso que siente a los dos progenitores en todo momento, y que tiene una percepción completa de todo su entorno, sabiendo sentir lo que le agrada y lo que no le gusta, teniendo un carácter propio para decidir.
Si, decidir, la base de la dualidad es la decisión básica de sentirme bien o sentirme mal, la sensación de inseguridad a los bebes no les gusta, les desagrada, porque se sienten mal, y no quieren sentirse así. En base a ese rechazo a ese primer no, crean una tendencia de buscar sentirse bien, sentir seguridad, y desde esa seguridad, desde esa confianza, sentir otras nuevas sensaciones.

Este sentir bien o mal, este me gusta o no me gusta, este me agrada o no, este me siento bien con esto o no, es la primera piedra de nuestro mecanicismo mental, las sensaciones de placer, gratas, alegres, y las sensaciones dolorosas, tristes, crean una aceptación o un rechazo a lo que sentimos en nosotros y por ende a lo que asociamos como causa de esa sensación, para tener más veces la causa, deseo de placer o menos veces, rechazo de dolor.

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Este comportamiento emocional primario es la base residual subconsciente que formará la psicología racional del infante primero y luego del posterior adulto. El cómo se desarrolle la simple educación de sus Sí o sus No, y la aceptación en el nene a tener un Sí o un No a lo que le gusta o a lo que no le gusta, serán cosas que moldeen su carácter y lo impresionen.

Es el deseo emocional el que al cabo de un tiempo crea una identificación racional con una parte de sí mismo que cree tener una vida racional propia, formando lo que llamamos ego, el cual con las diferentes impresiones que vamos recibiendo a lo largo de nuestra vida y con las relaciones con nuestro entorno, crea nuevas facetas psicológicas, nuevas ramificaciones de su conducta ante nuevos estados o nuevos egos manifestados dentro todo ello de un psiquismo común.
La tarea de una persona que da cursos de crecimiento es saber acompañar a la persona en las experiencias que compartan para llevar a esa persona a desentrañar y diluir la psicología creada y estar más cerca del YO Real Interior, del Alma.

No todas las experiencias corresponden al educador en crecimiento, el alumno vivirá muchas lejos de él, pero sabe en todo momento que tornillo tocar, para que el alumno continúe su esfuerzo personal por sí mismo, pues el camino es individual, propio, tuyo.

Encontrarte a tus años sin saber nada de cómo eres, sin saber en realidad nada de ti, significa que nunca te has molestado en hacerte preguntas sencillas a situaciones que vivas en las cuales te cuestiones, ¿y yo porque me comporto así? ¿Puedo comportarme de un modo más correcto ante esta misma situación? Encontrar esa raíz que te dice porque has obrado de este modo, encontrar desde cuando se formó en ti esa tendencia a ser así, los porqués, la intención de cambiar una pequeña parte de ti al conocerte, esto es crecimiento interior.

Desde el camino gnóstico a las teorías Jungianas, solo hay unos pasos, desde Socrates a Paracelso, solo hay unos pasos, desde el corazón del sufismo al corazón del cristianismo solo hay un paso. Claro está que si el paso lo mides en tiempo o en distancia, tendrías que medir cuánto tiempo tardas en llegar a tu interior para vivir y contemplar la vida desde esa realidad interior.
Educacionalmente, el mecanicismo mental de los seres humanos es el mismo, un cuerpo emocional al nacer que comprende las emociones que siente, emociones que va descubriendo y a las que más tarde dará una explicación racional.

Un mundo de sensaciones primarias, asociadas a todos los estímulos percibidos y sentidos de ese instante. A las cuales más tarde catalogará como parecidas a todas aquellas experiencias que le lleven a sentir una misma sensación que la persona a nivel consciente y muy inconsciente conoce.

Muchas personas que realizan crecimiento, saben que llega un día que han de borrar las trazas del subconsciente, han de trabajar con el guardián del Umbral, pues es el subconsciente el que desde una profundidad está creando experiencias para satisfacer a los diferentes egos o facetas o respuestas que componen la psicología del individuo. Egos, facetas, que se satisfacen de una sensación y que alimentan crear un deseo para poder volver a sentir esa sensación, egos, facetas que cobran fuerza en la persona, porque les gusta sentir esa sensación, facetas con las que nos identificamos más y durante un tiempo de nuestras vidas, mientras queramos sentir esa sensación, podremos decir que somos así.

Dejar de tener la experiencia que te conduce a satisfacerte con lo que quieres sentir, decirte no a lo que deseas, pues quieres sentir eso de nuevo por que te gusta, implica dolor.

Si, decirte no a lo que quieres, implica frustrarte y esto no gusta. Tú deseas, generas un deseo en función de lo que tú quieres vivir, de forma consciente o inconsciente tú quieres sentir de nuevo lo que te gusta, o rechazar lo que no te agrada. Aunque lo disfraces con “yo quiero esto porque necesito esto” o por cualquier otro motivo, lo único que yo leo en tus palabras es que quieres sentirte seguro o cualquier sensación en función de lo que me expreses que quieres. Quieres sentir una sensación, volver a vivirla, sensación que subyace en tu dialogo y que me muestra tu intención, y la impronta de tu carácter.

Así crecemos, habiendo creando un núcleo emocional residente, un motor de la mente emocional, con rasgos de la animalidad primigenia del humano que hay en nosotros y ese esa impronta subyacente la que nos marca a hierro, hasta que un tiempo después unos y unas vidas después otros, deciden tomar contacto con la parte más profunda de sí mismos y trascender este primer núcleo, creado en la gestación y en el embarazo, liberando de este modo al cuerpo emocional de todo carácter aprendido y pudiendo ser natural, libre y un vehículo de manifestación del alma.

Para esto, un día tendrás que trascender a tu ego, diluirlo, hasta que te enfrentes contigo mismo a nivel emocional, hasta que tengas delante de ti al Mara de la filosofía budista y comprendas que del budismo al cristianismo, solo hay otro paso, pero eso pasos se dan en ti, y cada cual recorre el sendero de sus iniciaciones a su libre albedrio, incondicionalmente fiel a sí mismo.
Durante años di cursos de crecimiento interior, explicaciones, comprensión, etc. Hoy contemplo todo aquello como necesario para poder profundizar más en mi raíz y poder verme a mismo desde ahí, lo cual hace que comprenda que todo lo que enseñaba, ahora no es aplicable en mí, pero sin eso no podría ser ahora así.

Recuerdo cuando empecé a trabajar de camarero, no sabía nada, a día de hoy, digamos que he trabajado muchas horas y mi experiencia es grande. Pues cuando vas al encuentro de ti mismo, sabes lo que llevas trabajado, conoces el esfuerzo que realizas y tienes una experiencia que no te da ninguna titulación y que no es demostrable.

Os animo desde aquí a no cuestionaros ahora en la educación que dais o habéis dado a vuestros hijos, pues solo sabíais ser como erais hasta que decidáis tomar consciencia de como sois y descubriros en profundidad. Incluso cuando hagáis esto no os reprochéis, el si hubiera hecho esto o aquello, no hubiera pasado esto otro. Recordar que la culpa mata y que ese planteamiento es irreal pues pensáis en cosas imaginativas, el hecho real fue como fue y eso no lo vas a cambiar por mucho que te digas cómo pudiste haber sido cuando no sabías ser de otra manera. Tampoco proyectes la culpa sobre tus tutores por cómo fueron ellos, pues terminaras llegando en tu raíz a tus abuelos y verás en ellos a tus padres.

La vida pasa, el “tiempo”, idea mental inexistente, no se detiene, todo fluye, cambia, se renueva. Date tiempo, obsérvate y elige.

Miguel Angel Miguel Andrés

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