Ilusion o Realidad

ilusion

Cuando haces crecimiento interior vas poco a poco adquiriendo silencio en tu mente, en este proceso te vas haciendo consciente de tus pensamientos, de tu conversación, de cómo te explicas las cosas en tu diálogo interno, de cómo racionalizas la experiencia que estás viviendo.

En función de esto, llega el día en que te fijas en cómo expresas tus pensamientos, en como estructuras tu conversación interior, prestas atención a las palabras que estás usando en los pensamientos que produces tú mismo.

Prestas atención al diálogo que mantienes con las personas de tu entorno, de tal modo que después de tus verbalizaciones, te vas haciendo consciente de las palabras que usas y observas en todo momento que estas diciendo. Poco a poco vas entrando en un estado de observación o de una atención consciente a todo aquello que te dices al pensar o a todo aquello que expresas al hablar.

ilusion3Es en ese instante cuando puedes aprovechar para con un esfuerzo continuado cambiar tú forma de expresarte, elegir qué palabras poner en cada momento, elegir cómo estructurar las frases que vas diciendo.

Pero, ¿en base a qué esta racionalización de estructuras mentales, estas verbalizaciones, son mas afines a la realidad o conforman cadenas ilusorias de pensamiento?

La forma en la que yo interpreto la percepción de la realidad que vivo, conlleva que esta explicación sea más real o tenga tintes ilusorios. Narrar los hechos reales que suceden tal cual son, sin nuestras connotaciones emocionales conlleva dar mayor realidad a la percepción que observamos. Ahora bien, si yo me personalizo en la narración de los hechos, una parte de mí se identifica en la exposición, y mi condicionamiento emocional está presente, mi valoración de lo que se está produciendo, se centrará entonces en mi propia experiencia. Esto repercute en la narración, lo que yo estoy explicando acerca de los hechos que se han producido, se centra en mi experiencia de vida, en mi valoración personal, en la forma en la que yo veo las cosas. Esta percepción personal puede coincidir en mayor o menor medida con los hechos reales que se están produciendo, pero puede ser también una narración ilusoria o distorsionada en base a nuestra experiencia o a lo que sentimos.

ilusion4Cuanto más me acerco a narrar el hecho real, el suceso, y cuanto más me acerco a narrarlo en tiempo presente, más certera será mi explicación de lo acontecido. ¿Qué es entonces ilusorio para mí? Una perspectiva ilusoria de los hechos que estoy viviendo significa deformar esa realidad con cadenas de pensamiento que no están centradas en explicar lo que realmente sucede, sino en aportar un contenido inexistente en el hecho acaecido.

Puedes hacer un sencillo ejercicio a lo largo del día de hoy, y es el de observarte hablando con otras personas. Si te das cuenta lo que realmente está sucediendo en tu vida es lo que vives en este instante, ahora, eso es lo real. Todo lo que consideres de este momento y lo analices en tiempo presente extrapolándolo de tu experiencia de vida y no identificándote con ello al explicártelo será más real. Cuanto más alto sea el grado de percepción que tengas de este momento, no deformada por una mente ilusoria, cuanto más presente estés, más grado de certeza tendrá la explicación de los acontecimientos que estés vivenciando.

ilusion5Si en los diálogos que mantengo yo, estoy hablando de un momento ajeno a este tiempo presente, o bien estoy usando frases en pasado, o en futuro, me estoy alejando de la realidad que experimento como real en este momento. Si hablo del pasado los hechos ya acontecieron, no están presentes, salvo en mi conceptuación de los hechos. Si hablo de un futuro los hechos pueden ser más o menos ilusorios en función de las probabilidades que tengan de acontecer, pero no existen aún. Cuando me expresó con frases condicionales estoy expresando momentos existenciales que se pueden producir o no, no estoy hablando de lo que acontece, estoy planteando hipótesis. Si introduzco en mis frases términos como, “creo que”, “me gustaría”, “ojalá”, “y si”, “mañana”, “ayer”, “si consiguiera esto”, “podría ser”, “si hubiese”, “A lo mejor”, he de darme cuenta que todas estas palabras y muchas otras más son señales que me hacen ser consciente que lo que expreso no es real es una ilusión que no se está produciendo.ilusion10

Así pues llega un momento que a la hora de racionalizar lo que vives de explicártelo, además de tener silencio, ausencia de ruido mental, no pierdes el tiempo en divagar en todas esas frases hipotéticas, probabilísticas, ilusorias, que no se están produciendo. La narración de los hechos reales, la correcta explicación de lo que se vive, hace que almacenes en tu memoria racional la experiencia de un modo más correcto, y a la hora de enjuiciar la realidad que vives comparándola con tu experiencia propia, puedes extraer mayor grado de certeza que de ilusión.
¿Tiene sentido comenzar una estructura de pensamiento de este modo?, “… Si me tocara lotería…”, Y a continuación empieza un ensañamiento con todo aquello que yo haría si se produjera este hecho. Una serie de consideraciones que me hacen sentir mejor, sintiendo expectativas ilusorias que no se han producido. No tiene sentido perder el tiempo pensando en una frase hipotética, creando ruido en tu mente. O provocas el hecho de que te toque la lotería y vives la realidad de esa experiencia o te olvidas de tu recreación mental pues no hay nada más que sensaciones agradables que cesan cuando terminas de pensar en esta posibilidad, en esa ilusión, volviendo de nuevo a sentirte en tu realidad y recuperando tus emociones reales, no siendo tal vez tan placentero lo que sientas como la ilusión creada anteriormente, ante la que te has evadido de estar presente.

ilusion6De este modo poco a poco vas adquiriendo la costumbre de no pensar en lo que no es real, tu raciocinio se reduce a lo que sucede realmente, dejas de tratar de pensar en lo que no sucede, dejas de ensoñar, dejas a ratos imaginar, o de ilusionarte con posibles probables que no tienen por qué suceder. Este modo de racionalizar la experiencia de vida, implica una reducción considerable del número de pensamientos que pasan por delante de tus ojos. ¿Para qué pensarlos y darlos atención? Son ilusiones, no son reales. Y a la hora de conversar con muchas personas, es una forma convencional, de extraer únicamente aquello que es correcto de todas las conversaciones que mantengas. No quiero decir con esto que no me pare a escuchar a una persona cuando me habla de su pasado o que deje de escuchar a una persona que me expresa lo que la gustaría, no, quiero decir con esto que en mi mente freno mi tendencia a crear ilusiones mentales que no conduce a ninguna parte a construir pensamientos asociativos que tengan como raíz una premisa hipotética.

Bien, esta auto observación a nuestro pensar y a nuestro hablar, reduce nuestro ruido mental, y nos prepara ser mas eficaces conceptuando la realidad que percibimos, pero otro hecho sustancialmente curioso es lo que percibimos realmente de aquello que se está produciendo. La mayor parte del tiempo sólo vemos lo que queremos ver, vemos lo que pensamos de aquello que se está produciendo, vemos en las cosas, en las personas, nuestras creencias reflejadas en aquello que estamos enfocando y todo esto que vemos nos distorsiona la comprensión real de lo que está ocurriendo. Almacenar en nuestro bagaje de memorias esta percepción ilusoria de lo que acontece, cuando sólo vemos lo que queremos ver, hace que todo aquello que contrastemos con nuestra experiencia de vida, no sea muy objetivo o real.

ilusion7Alguna vez has conseguido mirar algo sin ver, ¿qué crees quiero decir con esto? Mirar sin ver, es ver lo que está sucediendo sin proyectar sobre ese hecho lo que pensamos de ello. Sería como mirar una taza, sin saber realmente lo que es una taza. No saber para qué sirve la taza, no saber su uso, no conocer nada del objeto taza. Imaginaros de algún modo ir a un lugar desacostumbrado para vosotros, tal vez un país extranjero, en el cual haya objetos que no entendéis, ni sabéis que son, ni para qué se usan, ni nada de ellos. Es decir aun no les habéis dado un significado, aún no habéis asociado una cadena de pensamientos para explicarnos lo que es el objeto que no conocéis.

Que sucede en ese instante, pues que realmente vemos el objeto, aunque por deformación profesional, estaremos tratando de explicarnos qué es, con lo cual estaremos asociando ese objeto, a todo lo que conocemos, diferentes utensilios de las mismas proporciones y formas, pasaran por nuestra cabeza. Buscaremos en la memoria algo que se le parezca, etc. podemos hipotéticamente creer cuál es su utilidad, pero a ciencia cierta no lo sabemos.

Esta abstracción mental, este vacío que creamos en nosotros al tratar de contemplar un objeto sin que caiga sobre el nuestra creencia de que es para qué sirve o el significado que le damos al objeto nos permite sin lugar a dudas conocer muchas cosas más de ese objeto.

ilusion8Esto es para mí mirar sin ver, o sin querer ver. Meditar se podría decir a ratos que consiste en una abstracción mental para alcanzar respuestas que no conocemos. Cuando yo miro a una taza, y me olvido en mí del que conoce la taza, o me abstraigo de saber cómo es la taza, contemplo que el objeto me muestra más información. Puedo ver qué energía envuelve a la taza, puedo ver quién fue la última persona que tocó la taza. Si me sigo abstrayendo de estas percepciones que voy teniendo, las cuales disparan pensamientos asociativos y me hacen ir a situaciones diferentes y consigo centrarme en mi abstracción para poder seguir contemplando el objeto pudo llegar a visualizar cómo se creó esa taza, saber quién la dio forma, conocer los componentes que usaron en su creación, como la moldearon, que personas la embalaron, a que tienda fue, que personas la miraron y que pensaron de la taza, cuantas personas han usado la taza. De seguir abstrayéndome de mi propia percepción, para no generarme pensamientos y solo ser pura percepción, puedo llegar al terreno de donde se extrajo la materia prima que formó la tasa, conocer el clima de la zona, etc.

ilusion9Para mí esto es meditar, poder mirar sin ver, sin querer ver, saber todo lo que se me muestre del objeto sin poner en ese objeto un pensamiento, diciéndole al objeto lo que tiene que ser para mí, lo que yo quiero ver. Claro que esta realidad que percibo, esta nueva realidad que me cuenta todo del objeto y no solamente que es una taza que he usado para tomar el café con leche. Implica, que tenga una mayor percepción de la realidad una mayor comprensión del objeto obteniendo con ello un significado más completo.

Me diréis ¿es esto posible? Sí, hay un mundo que no conocemos, perceptible, un mundo sutil, al alcance la percepción de todos, pero tendemos a crearnos mucho ruido, muchos pensamientos, y para ver lo más conveniente es estar vacío.

Ahora bien, una cosa es cierta, todo esto que os he contado es mi cuento, forma parte de mi realidad, pero si no lo has experimentado por ti mismo, solo es un cuento, del que no tomas una empatía racional, hasta que no lo vivencias por ti mismo. Pudiendo rechazar mis palabras por ser una mera exposición que tú no has vivido, y porque sería lo más razonable hasta que te demuestres con tu experiencia que lo ilusorio que no has vivido y otras personas te cuentan puede ser real.

Hay una diferencia muy grande entre realidad e ilusión, y la única forma de diferenciarlas es ver la Verdad.

Hasta aquí mi exposición de lo que os quería contar, por un lado, pensar de más exponiéndonos cosas ilusorias que no tienen existencia, y por otro daros a entender que se puede tener una percepción mucho mayor de la realidad, mayor cantidad de verdad, si realmente observamos sin ver.

La pregunta que te dejo es ¿qué determina que algo sea real o ilusorio para ti?

Miguel Angel Miguel Andrés

Política de Privacidad y el Aviso Legal

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: