Las Lagunas de Ruidera

lugar

En Castilla la Mancha, entre las provincias de Ciudad Real y Albacete, en esa singular meseta del campo de Montiel, que oscila entre los 100 y loa 1100 metros, formada por materiales calizos y dolomías del jurásico inferior, donde predominan los acuíferos y los arroyos, encontramos las Lagunas de Ruidera. Un complejo sistema lagunar formado por 15 lagunas, que a lo largo de unos 30 km forman el valle del Alto Guadiana. Este valle, situado a una altitud de unos 900 metros, constituye el nacimiento del rio Guadiana. Un espacio protegido que cuenta con una superficie de 3.772 hectáreas. Un rio, el Guadiana, que un poco después del embalse de Peñarroya, lugar donde desembocan las lagunas, se filtra y desparece, para surgir de nuevo a unos 80 km al oeste de la provincia de Ciudad Real, en la zona llamada los ojos del Guadiana, originando allí donde reaparece otro entorno singular, las Tablas de Daimiel, y que continua su discurrir para terminar su curso en Ayamonte, (Huelva), y sirviendo de frontera entre España y Portugal.

En 1979 el gobierno de Castilla la Mancha declara a las lagunas de Ruidera, Parque Natural, en el año 1981 son ya reserva de la Biosfera de la mancha húmeda. Y en 1998 son declaradas refugio de fauna.lugar2

Recuerdo mi sorpresa pues en todo mi camino hasta llegar hasta dicho entorno, atravesé La Mancha, esa llanura seca y al llegar a este punto y entrar en el valle todo cambió a verde y fresco, era el único punto verde en muchos kilómetros a la redonda.

Unas lagunas que se colocan enlazadas unas con otras en sentido longitudinal, dispuestas como los peldaños de una escalera, que desde la zona más elevada del valle, desciende hasta la localidad de Ruidera y de allí al embalse de Peñarroya, creando un desnivel de 120 metros entre la primera laguna y dicho embalse. Las quince lagunas con profundidades de entre 10 y 25 metros, están separadas por barreras de piedra denominadas “travertinos”, que son unas calizas tobaceas que actúan como una presa natural embalsando el agua, y que se formaron hace 10.000 años durante el Holoceno, consiguiendo que las lagunas rebosen y formando cascadas, se inunden unas a otras creando un entorno precioso.

Tenemos un grupo de lagunas llamadas “lagunas altas”, (laguna Blanca, Concejo y Tomilla) que están al comienzo de este valle, permiten ver el nivel freático del acuífero. Un poco más abajo están la laguna del Concejo y Tomilla que suelen tener agua todo el año. Continuamos encontrándonos el grupo de las lagunas intermedias (desde la Tinaja a la Batana), que reciben el agua principalmente de las lagunas precedentes. Un tercer grupo de lagunas lo forman las lagunas Colgada y la laguna del Rey que recibe un importante caudal de agua del arroyo de las Hazadillas, esto y los materiales impermeables que las componen permite que el agua permanezca embalsada en ellas. Este embalsamiento dificulta la inundación de las “lagunas bajas”, lo que desconecta la corriente entre ambos grupos, de este modo nos encontramos que las lagunas más bajas (Cueva Morenilla, Coladilla y Cenagal o cenagosa) que son lagunas muy someras y sus barreras tobáceas están muy degradadas, reciben poca agua y se hallan cubiertas de vegetación.lugar3

Después de la Cenagosa, el agua discurre por el valle, hasta llegar a la cola del embalse de Peñarroya, donde el río deja el Campo de Montiel.

Me sorprendió el color esmeralda o azul verdoso de las aguas de las lagunas, y es que sus fondos de arenas y limos blancos junto con la química del agua crean esas tonalidades.

En nuestros días el negocio del turismo en la zona, el pastoreo, la agricultura y las explotaciones de las industrias hidroeléctricas, es lo que da vina y sustento a la zona. Cierto es que los restos encontrados en los yacimientos de la zona nos sugieren que este entorno estuvo poblado desde el Paleolítico inferior con grupos de nómadas dedicados a la caza y a la recolección, y se mantuvo habitado a lo largo del tiempo, llegando a encontrar restos Neolítico donde el ser humano se adapta y empieza la práctica de la ganadería y de la agricultura. Surgen restos de fortificaciones en lugares estratégicos para dominar el valle de la Edad del Bronce Medio (1.500-1.100 a. C.) hallándose asentamientos anexos a dichas torres fortificadas. La presencia romana nos dejó sus restos y el mundo islámico sus construcciones, siendo señores posteriores del lugar las Órdenes militares (San Juan y Santiago) en el periodo de la reconquista. Carlos III aprovecho la caliza del lugar para tener una fábrica de pólvora y de ahí a la actualidad queda un paso corto.

Un entorno para descubrir y que alberga una sorprendente riqueza. Desde 1988 ha sido declarada zona de especial protección para las aves, pues es un lugar de nidificación para estas durante las migraciones, de este modo podemos ver aves acuáticas como el Somormujo lavanco o el pequeño Zampullín, anatidas como el Porrón común y el Ánade real sin olvidarnos del Pato colorado, la Polla de agua y las Fochas. Entre los carrizales y masegares puedes disfrutar de los Carriceros tordales, los Bigotudos, los Zarceros, la garza Imperial y el Avetorillo. Y ya buscando el invierno puedes ver el Coromoran grande junto al Porrón moñudo. Con sus Martines pescadores en los arroyos y rapaces como el Aguilucho lagunero, el Aguilucho pálido, el águila culebrera, el Gavilán, el Águila perdicera, el Azor, el autillo, el Búho chico, y el Búho real hacen de este entorno un lugar para disfrutar de la ornitología. En los matorrales y encinares hallas los Piquituertos, Rabilargos, Arrendajos y hasta la Oropéndola. En los conglomerados rocosos puedes ver el Roquero y la Collalba negra y en las estepas encuentras Sisones, Gangas y Avutardas.lugar4

Numerosos mamíferos pueblan la zona y utilizan las aguas para aprovisionarse de agua, así como lugar de caza, como son el Gato montés y el Zorro que junto con Jabalí son frecuentes en el monte bajo. La Musaraña común, el erizo, la liebre y el conejo aparecen por doquier. En algunos remansos encuentras a la grácil nutria, y en el atardecer diversas especies de murciélagos que habitan en las cuevas salen de sus cavidades para vagabundear por los cielos en busca de sustento.

En las cercanías de los humedales tienes anfibios como el Tritón jaspeado, la Ranita meridional, la Rana Común, el sapo común y el Sapo corredor y saliéndonos al paso en los caminos encontramos la Lagartija colirroja, el Lagarto Ocelado. En cuanto a los ofidios están la Culebra lisa, la Culebra escalera y la Culebra bastarda, y en las riberas también puedes encontrar a la Culebra viperina y algún Galápago leproso.

Las lagunas de Ruidera albergan una interesante variedad de peces de agua dulce, como son el Barbo y el Cachuelo. En las lagunas bajas y en el embalse hallas a la Carpa, el Lucio y la Gambusia.

En cuanto a la vegetación encuentras la Masiega, los Carrizales y los Eneares junto a los juncos de laguna y otras especies y si observas el fondo de las lagunas ves que hay una diversidad de algas de la variedad Chara y Nitella junto con una especie de planta carnívora protegida, la Utricularia australis, que se alimenta de pulgas de agua y los estromatolitos.

Bordeando las lagunas de Ruidera, en los valles y cortados encontramos arboles como los Álamos negros y Álamo blanco (Populus alba), higueras, olmedas, sauces y fresnos, zarzales, y otras especies de arbustos, así como especies de frutales que se han asilvestrado. Encinas, pinares, cipreses, la Sabina Albar y el Enebro.

Existen zonas de baño durante el verano, y buenos lugares para la pesca deportiva. Además de un sinfín de actividades que van desde el senderismo, a la educación ambiental, pasando por el buceo o la piragua. Un lugar increible para visitar y realizar una ruta de senderismo y ver todas sus lagunas.

Miguel Angel Miguel Andrés

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: