Donando Vida

Cinco fueron los que doné, cinco hijos, cinco cordones. Me sentía bien cada vez que llegaba ese momento, el de firmar la donación y la aprobación de ceder esa parte de mí tan especial, tan íntima y tan llena de vida, a la ciencia, para así, con ello, poder ayudar a aquellas personas que lo necesitaran y por qué no, en muchos casos, a salvar sus vidas.
Por un entonces hace diecinueve años de mi primera donación, no entendía muy bien en qué consistía, pero el hospital infantil de Sant Joan de Deu en Barcelona, me lo propuso y explicó, en mi interior sabía qué, si esa parte de mí había alimentado y había provisto de vida a mis bebés, también podía hacerlo con otras personas, con otros bebés, esa sangre virgen era sagrada, como el gran árbol sagrado de la vida, así es su forma, así fue y es alabado en otras creencias y culturas. Así lo sentía yo, aún sin tener conocimientos, pero mi alma hablaba y yo sabía escucharla.
Lo doné, accedí, mi interior me dijo hazlo, tienes la oportunidad y así lo hice.
Pero, en fin, voy a contaros con datos en mano, porque la que habla solo es una madre intuitiva y poco cultivada en temas de esta gran envergadura.
Me he puesto a estudiar para así cederos la mayor información fiable posible, eso sí, siempre desde un criterio y discernimiento propio. He leído, investigado y comparado hasta discernir, y así os lo voy a contar:
La placenta humana, como ya os he matizado, tiene una maravillosa forma de árbol con colores llenos de vida, es un órgano sagrado, prodigioso. Se une a la pared interna del útero y al bebé en su gestación y formación, es el vínculo más estrecho y milagroso materno-fetal asegurando un flujo de vida de forma continua, como un gran árbol enraizado a la madre tierra para nutrir al fruto. Así de bella es la naturaleza.
Es un órgano esencial en la asombrosa formación de cada ser humano de forma individual. Es por ello qué, en muchas culturas se honre y ritualice en la culminación de su labor, a menudo enterrándola a los pies de un árbol.
En Uganda, Nigeria o Ghana, aún consideran que la placenta es hermana gemela del bebé y debe ser sepultada siguiendo una ceremonia específica.
La placenta es guardiana de la vida del nuevo ser desde el primer momento de su creación y hasta después de su nacimiento, permaneciendo unida a la matriz materna y proporcionando oxígeno y nutrientes no sólo durante el embarazo y el parto, sino también inmediatamente después de ello. Está probado, que el corte tardío del cordón umbilical previene las deficiencias en hierro durante el primer año de vida del bebé.
En Asia, como Indonesia o Malasia, también es común honrar a la placenta como un hermano protector del bebé. Esta creencia no está muy alejada de las circunstancias biológicas en que se forma la placenta, pues se separa del primer grupo de células que forma al embrión y crece a la par con él, manteniendo su mismo ADN. También los indígenas americanos Quechua y Aymara en el sur, y los Navajo, en el norte, otorgan un carácter sagrado a la placenta. En China se conserva disecada como sustancia de vida y de salud para ser utilizada en medicina.
Empezaremos haciéndonos esta pregunta.
¿QUÉ ES LA SANGRE DEL CORDÓN UMBILICAL?
Pues bien, es la sangre que queda en el cordón umbilical y en la placenta después de que nuestros bebés hayan nacido y después de cortar el cordón. El cordón umbilical es el conector entre el bebé y la placenta. Ésta crece en nuestro útero o matriz, suministrando el alimento y el oxígeno que precisará nuestro embrión, feto o bebé en su gestación.
El cordón umbilical contiene células madre. Las células madre son muy eficaces para tratar las siguientes enfermedades:
• Tipos de cáncer de sangre, como leucemia y linfoma, enfermedades de la médula ósea, como la anemia de Fanconi (Enfermedad del riñón que se caracteriza por una alteración en los túbulos renales proximales que hace que se eliminen por la orina cantidades excesivas de varias sustancias: glucosa, fosfatos, bicarbonato y aminoácidos).
• Ciertas anemias, como la anemia drepanocítica (Es una alteración en la sangre del ser humano que hace que el glóbulo rojo se deforme y adquiera apariencia de hoz, lo que entorpece la circulación sanguínea y causa en el enfermo microinfartos, hemólisis y anemia), anemia aplásica (Es una anemia normocítica-normocrómica que se debe a la pérdida de precursores de las células sanguíneas, que causa hipoplasia de la médula ósea, eritrocitos, leucocitos y plaquetas. Los síntomas se deben a anemia, trombocitopenia o infecciones graves), y talasemia (Anemia hereditaria que cursa con una destrucción de los glóbulos rojos de la sangre, se debe a un trastorno en la producción de hemoglobina).
• Ciertos problemas del sistema inmunitario, como inmunodeficiencia combinada grave (SCID) o problemas de metabolismo heredados, como síndrome de Hurler y leucodistrofias.
Si no realizamos esta donación, la sangre del cordón se desecha junto con el cordón umbilical y la placenta poco después del nacimiento del bebé. Algo que para mí no es comprensible, pero claro, comprendo que siempre se precisa de una autorización de la futura mamá. Firmarla es importante, si no, no podrá ser utilizada más adelante para ayudar a otras personas que necesiten un tipo específico de ayuda médica. Recalco, sin tu autorización previa antes del parto, el cordón se pierde.
Esta autorización te la facilita el hospital donde des a luz, o el banco de sangre de cordón, al que quieras dirigirte. (Lo hablamos más adelante)
¿CÓMO SON UTILIZADAS LAS CÉLULAS MADRE?
La médula ósea es la fábrica (dicho de forma simplificada) de las células madre, en la gran mayoría de personas sanas. Pero a veces la médula ósea de una persona deja de funcionar y no produce suficientes células madre sanas.
¿Qué es la médula ósea?
Es el tejido graso suave que se encuentra en el interior de los huesos. Para las personas con enfermedades como el cáncer, algunos tratamientos tal como la quimioterapia o la radiación pueden matar las células madre sanas, por ello si una persona necesitase nuevas células madre, sería posible hacerle un trasplante de células madre de sangre de cordón, gracias a nuestras donaciones. O en otro caso, se le pudiera hacer un trasplante de médula ósea al paciente ya qué las nuevas células madre del trasplante, darían paso al inicio de la producción de células nuevas y sanas.
¿CÓMO Y DÓNDE DONAR LA SANGRE DEL CORDÓN?
En banco público de sangre de cordón umbilical, o en el propio hospital donde se dé a luz, como ya apunté anteriormente, eso sí, si te dieran esa opción. No se te cobraría por la donación.
Ahora bien, si tu bebé, tú o un algún familiar necesitara alguna vez sangre del cordón umbilical, tú donación no implicaría que contaras con esta sangre, eso sí, gracias a las donaciones, los bancos tendrían sangre suficiente como para utilizar la necesaria para tu caso.
Otra opción es un banco de sangre privado, pudiendo guardar la sangre del cordón umbilical de tu bebé en el caso de que éste o algún familiar la necesite alguna vez. Podría ser una buena opción en el caso de tener un hijo o familiar con un trastorno de salud que tal vez deba tratarse con un trasplante de células madre. Eso sí, no es gratuito, tiene su costo y su mantenimiento el mantener tu cordón o sangre del cordón en este banco privado.
¿QUIÉN PUEDE SER DONANTE DE SANGRE DE CORDÓN UMBILICAL?
Puede serlo cualquier mujer sana con un embarazo normal. La recolección de la sangre del cordón se realizará en el momento del parto. Previamente habremos firmado la autorización para el procedimiento.
¿CUÁNDO DEBE DECIDIR SI GUARDAR LA SANGRE DEL CORDÓN UMBILICAL DE SU BEBÉ?
Es mejor hablar con tu comadrona o el equipo de médicos que lleva tú embarazo alrededor de las 28 a 34 semanas de gestación, acerca de las opciones que tienes para la donación de sangre del cordón umbilical. De esa forma, tendrá suficiente tiempo para averiguar sobre los distintos bancos de sangre. No todos los hospitales le permiten donar sangre de cordón umbilical a un banco público. Por ello es mejor dejar todo preparado para que cuando llegue el momento no hallan problemas de mala información.
¿CÓMO SE RECOLECTA LA SANGRE DE CORDÓN UMBILICAL?
Si decides guardar la sangre del cordón umbilical de tu bebé, tu equipo la recolectará a continuación del nacimiento de tu hijo. No se hace diferencia alguna sobre si es un parto vaginal o una cesárea.
Para recolectar la sangre del cordón, el profesional coloca una pinza en un lado del cordón umbilical y utiliza una aguja para extraer la sangre. La sangre se recoge en una bolsa y luego se envía al banco de sangre de cordón umbilical.
Los científicos están estudiando si la sangre de cordón umbilical puede utilizarse para tratar otras enfermedades y trastornos de salud, como la parálisis cerebral, las lesiones cerebrales, la diabetes y la enfermedad de Parkinson.
¿POR QUÉ SE DEBE DONAR SANGRE DE CORDÓN UMBILICAL?
Porque algo que salva vidas, algo tan sagrado como es esta parte tuya, el cordón y su sangre, ese, que alimentó durante nueve meses a tu bebé en tu vientre, no puede ser tirado a la basura. Es por ello que mi artículo es un llamamiento a todas aquellas futuras madres que tengan oportunidad de llevar a cabo esta donación, que lo hagan.
Pues gracias a vosotras, a nosotras, la vida se hace a cada segundo, y por ello hay que venerarla, y cómo mejor que hacerlo que ayudando a los demás.

 

Artículo publicado en

Alma & Luz

Revista

15 de noviembre de 2018

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