La Trata

UN PROYECTO DE ESPERANZA PARA MUJERES VICTIMAS DE LA TRATA
La trata de personas con fines de explotación es la “moderna versión” de la esclavitud del siglo XXI. Una gravísima violación de los Derechos Humanos que se ha convertido en el tercer negocio ilícito más lucrativo del mundo, tras el tráfico de drogas y de armas. En España la trata con fines de explotación aparece especialmente vinculada a la inmigración y afecta principalmente a las mujeres.
EL DELITO DE LA TRATA
La trata de personas es un delito tipificado en el Código Penal: Artículo 177 bis “ Será castigado con la pena de cinco a ocho años de prisión como reo de trata de seres humanos el que, sea en territorio español, sea desde España, en tránsito o con destino a ella, empleando violencia, intimidación o engaño, o abusando de una situación de superioridad o de necesidad o de vulnerabilidad de la víctima nacional o extranjera, o mediante la entrega o recepción de pagos o beneficios para lograr el consentimiento de la persona que poseyera el control sobre la víctima, la captare, transportare, trasladare, acogiere, o recibiere, incluido el intercambio o transferencia de control sobre esas personas, con cualquiera de las finalidades siguientes:
a) La imposición de trabajo o de servicios forzados, la esclavitud o prácticas similares a la esclavitud, a la servidumbre o a la mendicidad. b) La explotación sexual, incluyendo la pornografía. c) La explotación para realizar actividades delictivas. d) La extracción de sus órganos corporales. e) La celebración de matrimonios forzados. Existe una situación de necesidad o vulnerabilidad cuando la persona en cuestión no tiene otra alternativa, real o aceptable, que someterse al abuso”.
La trata es un proceso orientado a lograr la explotación de las personas. Se estima que actualmente en el mundo hay 9.240.000 personas en esclavitud moderna según publicó la comunidad mundial el 2 de diciembre Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud. El proceso puede ser realizado por una misma organización criminal, o enlazar tareas a individuos o grupos especializados en las distintas etapas. Los criminales siempre operan en red, coordinando acciones para “conseguir” colocar a las personas en poder de explotadores:
Captación: Una persona es víctima de trata si es captada mediante engaño, promesas falsas de trabajo, o a través de medios violentos intimidación, coacción, abuso de poder, o de una situación de vulnerabilidad.
Traslado: La persona es trasladada habitualmente desde su lugar de origen. Si el traslado es sin cruce de fronteras se denomina trata interna. Si se cruzan fronteras, que es lo más frecuente, se designa trata trasnacional. En ambos casos, buscan provocar el desarraigo de la víctima para dejarla en situación de desprotección sin vínculos personales, sociales y/o institucionales de apoyo.
Acogida o recepción: es la acción de recibir de forma transitoria o como destino final a la víctima.
Explotación: la utilización de una persona para un beneficio económico, con exageradas cantidades de dinero. Actualmente las estadísticas cifran más del 75% para la explotación sexual.
A FAVOR DE LA LIBERACIÓN DE LAS MUJERES DESDE 1844
Hace dos décadas, nos replanteamos nuestras presencias, analizamos la situación en la que estaban las mujeres en contextos de prostitución en Barcelona, Burgos, Gijón, Madrid, Salamanca, Sevilla… y, sobre todo, queríamos vislumbrar cómo acercarnos, y dar respuesta a las mujeres inmersas en esa realidad que, aunque no era nueva, afloraba de forma vertiginosa “Mujeres víctimas de la trata con fines de explotación sexual”. En España no había nada organizado, hoy está tipificada como delito y existen, estrategias, Planes de lucha contra la trata con fines de explotación sexual, seguimos abogando otro Plan que incluya el resto de fines de explotación.
Quisimos responder de forma carismática a la Misión transmitida por Mª Micaela, nuestra fundadora, en 1845, por ello iniciamos en Madrid Proyecto Esperanza. En estos 20 años hemos centrado nuestro trabajo en dos objetivos “acoger de forma integral a las mujeres que han sido víctimas de este delito desde un enfoque de Derechos Humanos” y “sensibilizar, hacer incidencia política y denunciar de forma pública esta realidad de injusticia, violencia y exclusión”, pidiendo responsabilidades y respuestas a los distintos estamentos implicados. Acogemos y acompañamos a mujeres a las que se les han arrebatado su libertad, su autonomía y sus derechos para convertirlas en objeto de comercio, y hacer de su explotación un negocio que proporciona a quienes las extorsionan de forma agresiva ingentes cantidades de dinero. Llevamos acogidas a más de 1040 mujeres de 24 nacionalidades que han sido captadas, trasladadas de un lugar a otro, recibidas y alojadas, por medio de engaño, violencia, amenazas, rapto, abuso u otras formas de coacción, con el objetivo de explotarlas mayoritariamente para prostitución, pero aumenta el número para mendicidad, agricultura, servicio doméstico o cualquier otro sector.
UN MODO DE ACOMPAÑAR CON UN MATIZ PROPIO
Centramos la intervención en la persona con metodologías que favorecen que sean las propias mujeres, quienes planifiquen y tomen decisiones sobre sus propias vidas, y sobre los objetivos que esperan alcanzar en ella, y en concreto en el tiempo que permanecen en el proyecto. Reforzamos sus capaci¬dades para que, apoyándose sobre ellas, sobre su propia biografía y sobre sus prefe¬rencias y deseos, lleguen a ejercer al máximo su autonomía.
Cada mujer es única e irrepetible, con un bagaje propio, aprendizajes y experiencias que marcan su forma de ser y actual hacer. Diseñamos procesos continuos y en permanente diálogo -MUJER protagonista del proceso, PROFESIONAL “instrumento” capacitador, facilitador de la consecución de los objetivos, y SOCIEDAD vista como el contexto en el que se desarrolla-. Entendemos como un factor clave en la intervención, un método de aprendizaje recíproco y permanente para las partes de la relación, no sólo cambia y se transforma la vida de las mujeres, sino que desde la vinculación con ellas cambia la vida de quienes estamos haciendo el camino con ellas, y cambian las estructuras y políticas sociales desde la implicación en la sensibilización, formación e incidencia política.
Tres verbos favorecen y orientan “el sentido” de nuestro equipo “Ver -mover -conmover”. Conscientes que necesitamos “ver”, detectar la realidad, identificarla; experimentamos que no hay movimiento sólo viendo, que hay que dejarse tocar, “conmoverse”, afectar al corazón, los afectos, los sentidos, las creencias, los valores… cuando esto ocurre nos llenamos de la energía que nos hace fuertes y de la fortaleza nos hace “movernos”, buscar la mejor forma de llevar a cabo el proyecto. La sensibilidad pedagógica inspirada en Mª Micaela nos lleva a vivir e intervenir de una manera coherente, dinámica, flexible… Para que se produzca el cambio hay que dejarse provocar, convocar, crear equipo. En Proyecto Esperanza, la comunidad de hermanas adoratrices, el equipo de profesionales tanto contratado como voluntario, jugamos un papel primordial en la recuperación de las mujeres que hacen procesos de “liberación”.
Entendemos nuestros principios pedagógicos como las condiciones y creencias que favorecen la transformación, el logro de los aprendizajes, situando a las mujeres en el centro de la intervención, no como víctimas, sino como supervivientes, resilientes después de un acontecimiento de mucho dolor. Las historias de vida nos han enseñado que las mujeres no responden a ningún perfil establecido de antemano. Nos guiamos por los principios que en su vida y misión desarrolló Mª Micaela: “Creer en el poder transformador de Jesús-Eucaristía en la vida. Amor en la cotidianidad. Creer en la persona y en su capacidad de cambio y resiliencia. Respeto -a su dignidad, a su libertad, a su historia, a su vida pasada-, Atención individualizada y personalizada. Observación directa. Ambiente afable y positivo. Compromiso, organización, alternativas y propuestas. Acompañamiento y seguimiento. Formación cultural y trabajo. Testimonio de vida”.
Favorecemos: Espacio de seguridad. Recuperación física y emocional. Acompañamos su Proyecto Personal para su integración personal, social y laboral. Búsqueda de soluciones. Proceso de empoderamiento. Autonomía
OBJETIVOS Y RECURSOS
Las mujeres víctimas de trata con fines de explotación, en ocasiones, ven mermada y limitada, al menos temporalmente, su capacidad para tomar decisiones. Dentro de nuestro enfoque de intervención se propone que el ejercicio de autodeterminación y superación personal de situaciones problemáticas lo lidere cada una de las mujeres. Favorecemos un clima de confianza en el que cada una sea capaz de detectar y definir de los objetivos que quieren alcanzar y diseñar los pasos a seguir.
Contamos con recursos residenciales para que las mujeres puedan estar más de dos años en las tres fases que puede durar el proceso; disponemos de servicios de información, asesoría, apoyo al retorno voluntario, acompañamiento educativo, asesoría legal, mediación médica y atención psicológica tanto en sesiones individuales como grupales, apoyo para la inserción social y laboral, gestiones de ayudas económicas, y búsqueda de viviendas.
En el proyecto somos un equipo multidisciplinar con 18 personas contratadas con un amplio bagaje y una gran profesionalidad, y 25 personas voluntarias que, desde un compromiso social y eclesial, con una “humanidad exquisita” y un “saber estar” complementan las distintas actividades que llevamos a cabo. En equipo nos coordinamos para dar la cobertura a las distintas necesidades que las mujeres van planteando.
IMPLICACIÓN PARA SU ERRADICACIÓN
La trata de seres humanos es un fenómeno transnacional complejo, combatirla y erradicarla requiere responsabilidad personal y colectiva.
Hacer que se apliquen de manera correcta las leyes existentes contra la trata de seres humanos
Hacer que se dé la cooperación de las partes interesadas: las organizaciones de la sociedad civil, el trabajo en red, implicar al sector empresarial ya que existen empresas que se benefician de mano de obra esclava.
Hacer frente a la demanda de seres humanos para la explotación en cualquiera de sus modalidades es uno de los aspectos claves para la erradicación de la trata de seres humanos.

 

Ana Almarza Cuadrado
Adoratriz, directora de Proyecto Esperanza

Artículo publicado en la edición impresa de Alma & Luz Revista

15 de enero de 2019

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